Una escuela que crece con Gaira
La obra educativa insigne iniciada a comienzos de los años sesenta sigue siendo un símbolo indeleble del servicio rotario en Santa Marta.
A comienzos de la década de 1960, cuando el corregimiento de Gaira experimentaba una profunda transformación urbana y poblacional, los socios del Club Rotario Santa Marta identificaron una sentida urgencia: decenas de niñas y niños carecían de una edificación digna para iniciar sus estudios primarios.
Con recursos propios, cenas benéficas y la donación de materiales de construcción por parte de benefactores locales, los rotarios samarios colocaron la primera piedra de la que hoy se conoce formalmente como la Escuela Rotaria de Gaira, institución articulada administrativamente a la IED José Laborde Gnecco.
A lo largo de seis décadas, el club no se limitó a entregar ladrillos y tejas. Cada ciclo escolar representa un nuevo compromiso: entrega periódica de kits escolares con cuadernos, lápices y textos de lectura; dotación de pupitres ergonómicos y tableros; mantenimiento de cubiertas; y dotación de instrumentos musicales para la reconocida banda cívica estudiantil.
Hoy, la Escuela Rotaria de Gaira es testimonio vivo de que cuando los líderes de una ciudad ponen 'Dar de sí antes de pensar en sí', las obras trascienden los mandatos individuales y se convierten en patrimonio del territorio.
Puntos Clave de este Registro
- Fundada en los años sesenta como respuesta cívica a la falta de cobertura escolar en Gaira.
- Integrada con la IED José Laborde Gnecco para asegurar sostenibilidad pedagógica pública.
- Más de 10.000 egresados han pasado por sus aulas a lo largo de su historia.
- Acompañamiento rotario vigente con dotación escolar e infraestructura.